Lagunas cristalinas: Caribe en el desierto y playa en Santiago
Feb 2010 • Sección: Reportaje 2Crystal Lagoons es una empresa chilena única en el mundo capaz de ofrecer tecnología que permite la construcción de lagunas de tamaños ilimitados, con aguas cristalinas y templadas, en cualquier parte del mundo.
Qué mejor que poder tener vida de playa a pasos de su casa sin tener que viajar kilómetros o que los niños cuando lleguen del colegio tengan la posibilidad de practicar deportes náuticos. Esta idílica idea se hará realidad gracias a un proyecto que está desarrollando la inmobiliaria Aconcagua junto con Crystal Lagoons, con la construcción de una laguna de aguas cristalinas de 3.5 hectáreas en el complejo inmobiliario de primera vivienda “Laguna del Sol” en la comuna de Padre Hurtado, a sólo 20 minutos del centro de Santiago.
Esto es posible gracias a una empresa chilena, Crystal Lagoons, creada en 2007 y que ha desatado un boom en el mundo entero. A dos años de su creación ya tiene una carpeta con 125 proyectos en 35 países con una inversión de US$ 80.000 millones.
Todo partió en 1997 cuando Fernando Fischman, desarrollador inmobiliario y bioquímico, tenía un terreno bien ubicado en Algarrobo donde pensaba en un proyecto de segunda vivienda. Pero tenía un problema: la playa no era apta para el baño. Fue así como se le ocurrió la construcción de una gran laguna de aguas cristalinas entre los edificios y el mar, pero hasta ese entonces nadie había hecho algo similar y la tecnología era desconocida. Fue a distintos países buscando una tecnología que le permitiera desarrollar su idea, es decir, mantener el agua en estado cristalino a bajos costos y lo único que encontró fueron lagunas con aguas turbias y la ya conocida tecnología de mantención de piscinas, que para volúmenes grandes era absolutamente inviable.
A pesar de la decepción no se dio por vencido y haciendo uso de sus conocimientos decidió investigar por su cuenta. Hasta que finalmente dio con la tecnología. Así, construyó la piscina más grande del mundo, de 8 hectáreas, con un costo de US$ 3,5 millones, dándole un valor agregado al complejo turístico San Alfonso del Mar, “se transformó en el proyecto más exitoso que ha habido en Chile, vendiendo 4 veces más que la competencia, con precios hasta 60% más caros por metro cuadrado”, cuenta el gerente comercial de Crystal Lagoons, Eduardo Klein.
De esta forma, en el 2007 se crea la empresa Crystal Lagoons que ofrece la licencia para usar la tecnología patentada, entregando el know how para poder desarrollar el proyecto. “Nosotros tenemos un departamento de arquitectura que permanentemente interactúa con el arquitecto de nuestro cliente y diseñan el proyecto en conjunto, dónde va la laguna, de qué tamaño, de qué forma, tenemos mucha experiencia en eso y siempre hacemos buenos aportes a los clientes”, cuenta Klein.
Si bien al creador le tomó alrededor de 5 años dar con la tecnología, el gerente comercial de la empresa explica que no es un polvito mágico ni algo parecido a la fórmula de la Coca Cola. “Nosotros tenemos patentado un proceso completo que va desde la construcción de la laguna, dónde y cómo sacas el agua, la calidad, la mantención, etc. y todo 100% chileno”.
Crystal Lagoons funciona con unos sistemas de filtración de muy bajo costo que usan alrededor del 2% de la energía que utilizan los sistemas tradicionales de piscinas y un sistema de desinfección por pulso que hace que usen hasta 100 veces menos químicos. Además, consume 10 veces menos agua que una cancha de golf y su costo de construcción y mantención es sólo 1/6 de la misma.
Todos quieren lagunas
El año 2007 la laguna de San Alfonso recibió el premio Record Guinness por ser la piscina más grande del mundo, esto gatilló que este proyecto se hiciera conocido en todo el mundo y empezaran a llegar desarrolladores inmobiliario interesados en la tecnología. Además del valor agregado que les da a los proyectos, estas piscinas gigantes no tienen límite de tamaño, ni de territorio, pueden ser de agua dulce o salada y su construcción demora entre 4 y 6 meses.
Luego, el segundo proyecto que entró en operación fue Laguna Vista en Algarrobo, a unos 3 o 4 kms. del mar. “Ha sido un concepto súper exitoso en un lugar donde nadie pensó que se podría desarrollar un proyecto inmobiliario. Estas lagunas recrean un ambiente, traen un pedazo del caribe a cualquier lado”, comenta Eduardo Klein.
El primer proyecto en el extranjero fue en Panamá. Luego se expandieron por todo el mundo y hoy están trabajando con países tan lejanos como Emiratos Árabes y Egipto. En el país de las pirámides se proyecta construir 60 nuevas lagunas en siete mega proyectos. Esta iniciativa desata un verdadero boom de lagunas cristalinas en pleno desierto egipcio.
“En Sharm El Sheikh, destino turístico egipcio, vamos a constuir 12 lagunas cristalinas que van a ocupar más de 100 hectáreas y actualmente estamos construyendo la primera de 12 hectáreas, que vendría a ser la nueva laguna más grande del mundo, destronando a la de San Alfonso. Ese va a ser un proyecto emblemático porque un pedazo de desierto se va a transformar en un oasis con nuestras lagunas”, cuenta Klein.
Entre los proyectos importantes en nuestro país está el de Padre Hurtado donde incursionarán en primera vivienda, mercado al que quieren apuntar. También está el proyecto Olas en Concepción, con la laguna más austral del mundo y la laguna que se inauguró hace poco en Las Brisas de Santo Domingo.
“Hace 2 años el único proyecto que existía era San Alfonso, hoy en día todos los grandes proyectos están considerando lagunas, tenemos 25 proyectos en distintas estapas de desarrollo en nuestro país. En Egipto vieron que la competencia estaba construyendo estas 12 lagunas y nos han contactado ya 4 ó 5 de los principales desarrolladores inmobiliarios de ese país, todos quieren lagunas”, cuenta el gerente comercial.
La empresa sigue creciendo a pasos agigantados y de aquí a 10 años pretenden tener construidas unas 1600 lagunas.
