Cada vez más cerca del cielo
Jan 2010 • Sección: 51, EditorialQué mejor que dar inicio al año del Bicentenario mostrando la obra constructiva más grande e innovadora de los últimos tiempos en nuestro país y que está ad portas de inaugurarse, el Titanium La Portada.
Emplazado en un lugar estratégico, un barrio que alberga importantes oficinas y que hoy es considerado el centro financiero de la ciudad, este rascacielos debió sortear una serie de desafíos en su construcción, los cuales fueron manejados de una forma admirable.
Muchas son las tecnologías destacables en esta obra. Entre éstas se encuentran los disipadores de energía, unas estructuras metálicas usadas por primera vez en Chile y que permiten disminuir las deformaciones causadas por un terremoto. Además están los muros cortina que tienen como función principal la disminución de la carga térmica solar sin impedir la entrada de luz natural. El sistema de climatización también merece ser nombrado ya que es de última generación y sus recuperadores de energía permiten preenfriar el aire que entra en verano y calentar el de invierno.
Un aspecto importante y que hace de esta megaconstrucción aún más destacable es que es un edificio verde o ecológico, es decir, tiene un menor impacto sobre el medio ambiente. Durante toda su construcción una empresa se encargó de asesorar y velar para que se cumplieran los requerimientos en las distintas áreas que exige la certificación LEED.
La torre Titanium es un edificio que ahorra energía. Tanto el aire acondicionado, reutilizando el agua en el regado, como los baños con botones de ahorro, la iluminación contenida y los ascensores, consideran sistemas para racionalizar el consumo energético.
El Titanium La Portada viene a marcar tendencias en este Bicentenario, un símbolo de optimismo y esperzanza, una señal de que las cosas se pueden lograr cuando uno se las propone y que Chile está creciendo día a día.