Chillán: “El ave Fénix del Sur de Chile”
Nov 2008 • Sección: 037, Recorrido Urbano
La ciudad de las longanizas y de los personajes más importantes de las historia del país está cambiado su cascarón por uno más firme y sólido. Una madurez reflejada en sus calles, en su gente y en las nuevas ideas que están surgiendo de una localidad azotada por los terremotos pero que ha sabido recuperarse y salir adelante.
Decidir visitar un lugar del sur del país es difícil, no porque haya escasa conectividad, no porque estemos faltos de medios tecnológicos, no porque el clima sea distinto a las otras zonas del país, sino que simplemente por su belleza.
¡¡Qué difícil es buscar una ciudad en el sur de Chile si todas son dignas de visitar!!
Esta vez, no queríamos el simple viaje en auto, o el rápido paseo en bus ¡¡no!! Para esta oportunidad queríamos apreciar el centro-sur de Chile de una manera pausada, valorando la mayoría de los detalles de ciudades que han tenido un avance exponencial durante el último tiempo.
¿A qué destino llegaríamos? Esa era la pregunta que nos hacíamos. Para ello, decidimos seguir el impulso del vaivén del tren al sur y llegar hasta su destino final, Chillán.
Es sorprendente como cada año, las ciudades van cambiando su apariencia. Pasando por Curicó, Talca y Linares el cambio se puede apreciar notablemente, ya que no sólo existe el verde de los árboles y las vacas pastando, sino que también se pueden ver nuevas carreteras, pasos bajo nivel y un sinnúmero de edificaciones que se confunden a la orilla del camino con terrenos fértiles y temporeros cosechando la tierra.
Luego de cuatro horas y tantas de análisis exhaustivo, finalmente nos proponemos a descansar, mismo instante en que por el altavoz del tren el conductor anuncia la llegada a nuestro destino. Impresionados creímos que demoraríamos más tiempo en llegar.
Chillán al natural
El río Ñuble, imponente nos daba la bienvenida a una travesía encantadora que nos hará conocer profundamente la capital de la provincia.
Al bajarse del tren la sensación es otra, comprobando que es cierto eso de que al salir de la capital, el aire y hasta la gente es diferente. También nos sorprende la gran cantidad de viajeros que visita la ciudad en cualquier fecha del año.
Entre el tumulto logramos hacernos paso para tomar un taxi, fijándonos que la Estación de trenes es siempre la misma vieja construcción sin remodelar.

Sin embargo al salir del lugar, el escenario es completamente distinto.
Nos agrada ver como una ciudad pequeña, ha sabido combinar el paisaje natural con las grandes construcciones, luchando porque esta zona del centro-sur del país no pierda su esencia original.
Comenzar el recorrido no fue fácil, raudos a salir de madrugada una lluvia impertinente casi nos arruina nuestra entusiasta caminata por todo Chillán. Por lo que decidimos esperar, no podíamos quedarnos con las ganas de pasear tranquilamente por los lugares históricos de la localidad.
Las chimeneas volvieron a encenderse al son de la lluvia, el olor a humo se impregnaba por toda la ciudad, algo que quizás preveíamos pero no de la manera exponencial de como lo apreciamos. Tal vez este será en el futuro uno de los grandes puntos a considerar para una ciudad tan linda como Chillán.
Sin embargo, la lluvia le hace un favor a la localidad y retirándose por la tarde, da paso a un bello sol -ese mismo que hizo que los mapuches llamaran a esta tierra, Chillán (silla del sol)- lo que nos estimula a salir a pasear.
Caminando tranquilos y pausados nos damos cuenta que es una ciudad nueva, y se nota.
Históricamente San Bartolomé de Chillán fue fundada el 26 de junio de 1580 en las tierras que hoy pertenecen a la comuna de Chillán Viejo, pero debido a las contantes tragedias naturales, como el terremoto de 1939, se decidió trasladarla hasta donde posa hoy.
Para ese entonces, las casas de los chillanejos estaban construidas de adobe, vigas y ladrillos, materiales que con el remezón se desplomaron causando una de las tragedias más grandes de Chile, cerca de 30 mil personas murieron otras muchas quedaron damnificadas.
Sin embargo, este pueblo conocido por ser cuna de grandes personajes tanto culturales como políticos supo levantarse de las cenizas y llegar a ser lo que es hoy, una de las ciudades más importantes de la VIII región.
Al comenzar nuestro recorrido llegamos a la calle Isabel Riquelme, lugar donde se encuentra el museo naval El Chinchorro. Constituido por una casona simple, con diversos adornos de guerra. La institución fue fundada el 21 de mayo de 1953 y debe su nombre a una antigua embarcación de la Armada de Chile que era habilitada para todo servicio.
En el museo se puede encontrar muestras de acorazados, maquetas, y otros artefactos navales que hicieron historia en su tiempo.
A su lado se encuentra El Club Chinchorro, un restaurante que ofrece una gran variedad de platos, principalmente de la zona.

Dinamismo Folclórico
Luego seguimos nuestra caminata derecho por Isabel Riquelme hacía el centro de la ciudad, no hay mucha gente en las calles, lo que suponemos que es común.
A tres cuadras del museo, nos encontramos frente a frente con el centro folclórico de Chillán, el mercado artesanal y una extensa feria libre, donde nuestras premisas principales de la escasa gente que había en las calles es claramente avasallada por la gran cantidad de personas que se reúne en las cercanías de mercado.
Aquí, los puestos de frutas y verduras predominan por sobre todos los demás negocios a su alrededor. La feria libre se ubica todos los días en el mismo lugar, brindando a los chillanejos otras opciones de compra a los innumerables supermercados que se ubican en el lugar.
A diferencia de sus alrededores, el centro de la ciudad carga sobre sus hombros una población numerada que mayoritariamente trabaja en todo el sector. Aquí podemos apreciar como la vida de los chillanejos ha cambiado. La ciudad crece vertiginosamente y las personas corren en la misma dirección.
Ubicada entre las intersecciones Maipón, 5 de Abril, Isabel Riquelme y El Roble, la feria libre se encuentra junto a los puestos de artesanías y la pérgola, siendo casi el único lugar distintivo para comprar flores en la ciudad.
El mercado es uno de los puntos más importantes, pues cuenta la historia de un Chillán esforzado, de gente abnegada que llega de madrugada a vender quesos, verduras, frutas y pintorescos adornos artesanales.
Frente a esa feria se encuentra el mercado central de Chillán. Una construcción enorme, con grandes ventanales superiores que dan vida a uno de los lugares más concurridos por los turistas. No por nada caminando por las cocinerías y carnicerías, donde se venden las típicas longanizas, nos encontramos con algunos famosos que en ese momento revolucionaban a las promotoras de los negocios de comida.
Modernizando la ciudad de O’Higgins
Chillán es una de las urbes más antiguas de Chile. Reconocida particularmente por ser la tierra de Bernardo O’Higgins, la ciudad se ha ido actualizando a través del tiempo.
Las grandes cadenas de supermercados están por doquier, las empresas de retail están viendo en este lugar una oportunidad única de crecer.
Enormes construcciones se están realizando alrededor de plazas y barrios, y de una vez por todas llegaron los edificios a la ciudad. Si bien, no son tan altos como los de Concepción o Santiago, sí están repletando buena parte de las poblaciones. A los habitantes no les gusta, pero sienten que es necesario.
Lo mismo pasa con el único mall de la ciudad, ubicado al lado del Mercado Central, que se está haciendo pequeño para tantas tiendas y personas que repletan sus pasillos.
El avance es notable, y los chillanejos lo agradecen. Sin embargo aún creen que faltan más planteles estudiantiles, más pasatiempos y entretención.
Las Termas de Chillán han ayudado mucho en este tema, ya que con la llegada del casino y otros divertimientos, la gente ha comenzado a recrearse.
Casco Histórico para una ciudad de héroes
Siguiendo por 5 de abril, doblamos hacia la calle Constitución, dirigiéndonos sin lugar a dudas al lugar más importante de Chillán, la Plaza de Armas.
Es una manzana que ocupa cerca de 15.600m2, se caracteriza por su gran belleza debido al cuidado y los innumerables árboles que existen en sus alrededores.
Los chillanejos orgullosos de su plaza, señalan que es la más hermosa del sur de Chile, y se nota. Entre los cedros, palmeras, araucarias que datan de más de 100 años se alza en su centro un monumento a Bernardo O’Higgins, prócer indiscutido de una ciudad que se identifica por ser además el hogar de Claudio Arrau, Marta Brunet, Arturo Pacheco Altamirano, entre muchos otros famosos nacidos en sus tierras y también en sus alrededores como Parral, San Carlos, San Fabián de Alico, las Trancas y Termas de Chillán.
Alrededor de la plaza se encuentran las principales instituciones de la ciudad: la Municipalidad de Chillán, el registro civil, bancos, hoteles, el bello complejo del Centro Español y la Catedral más moderna de Chile.
Esta última se construyó en 1941 luego que la antigua catedral fuese devastada por el terremoto del 39’. Junto a ella se ubica la Cruz Monumental que alcanza más de 35 metros de altura y que fue creada en honor a las víctimas del terremoto.
La estructura de la Catedral de Chillán, destaca por su forma ovalada, con 11 arcos que le dan forma. La obra fue realizada por el arquitecto Hernán Larraín Errázuriz y el artista Rubio Dalmati colaboró con el mosaico de Jesús en el dintel de entrada.
Siguiendo por calle Libertad hasta Rosas, vamos en busca de una de las construcciones más interesantes de la ciudad, la Iglesia Carmelitas, un edificio de estilo gótico que nos impresiona por su imponente belleza.
Es tal vez una de las curiosidades de esta localidad, ya que al ser una ciudad relativamente nueva, no imaginábamos que existiría una obra de esta envergadura realizada en honor a la Virgen del Carmen. La estructura colosal fue construida por el hermano Rufo, en el año 1910.
Si bien la calle Rosas está cercana al centro de la ciudad, recién se está pavimentando, dejando atrás las históricas vías de tierra.
Caminando por Rosas se nota el cambio que ha tenido Chillán. Las pequeñas casas de emergencia están quedando atrás al acercarnos al camino que nos llevará hacia la comuna de Chillán Viejo.
Tomamos un colectivo que nos dejó en 15 minutos en la Plaza Mayor Isabel Riquelme de Chillán Viejo.
Frente a esta se encuentra el Mural de Piedra en Honor a Bernardo O’Higgins realizado por la artista María Martner, una obra esplendorosa que es parte del Parque Monumental de la comuna.
El lugar ocupa dos hectáreas de extensión y recibe en sus brazos el Mausoleo donde se encuentran los restos de la madre y la hermana del prócer de la Patria, Isabel Riquelme y Rosita O’Higgins respectivamente.
Esta es una comuna que encanta, muy bien cuidada, de sorprendente limpieza y lo más destacable es que guarda en cada esquina un poquito de su historia. Es el caso de los pequeños mosaicos que se muestran en las casas esquinas de casi toda la comuna.
Sin duda este es un pueblo netamente colonial pero con construcciones nuevas que no violentan sus hermosas calles. Dentro de éstas, destacamos la Municipalidad de Chillán Viejo, edificio de dos pisos, de enorme atractivo que refleja en sus ventanales un paisaje tan bello, como la ciudad en general.
Chillán es una localidad destacable, que pronto hará gala de ser uno de los lugares con más avances del sur de Chile. El crecimiento exponencial se ve venir, un ejemplo es el nuevo complejo deportivo que por estos días será muy importante para el mundial de futbol femenino sub 20 a realizarse a mediados de noviembre, el moderno Estadio Municipal Nelson Oyarzún Arenas, que demandó una inversión cercana a los 12 mil millones de pesos y recibirá a 12 mil chillanejos en sus graderías.
Sin duda, una ciudad que hay que visitar con tiempo, disfrutando de sus paisajes, su gente y sus construcciones. Totalmente recomendable.